miércoles, 26 de marzo de 2014

y no aprendi a vivir

Me aterra llorar porque soy débil
pero me gusta, por que descanso
esta pena letal que mi alma esconde
se afrenta a mi dolor ante el  fracaso

De tantas ilusiones que forme
como volcanes se derrumban en mi vida
de tantas esperanzas que forjé
solo quedan huracanes en mi noche herida

Se acabo mi vida y no aprendí a vivir
se acabaron mis sueños y ni siquiera aprendí a soñar
dicen que los poetas aprenden a sufrir
y solamente  yo aprendí a llorar

En las tinieblas de mi existencia vana
se va ocultando ya la luz del día
la muerte horrible, cadavérica y escuálida
a cada paso asecha  mi agonizante vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario