Me aterra llorar porque soy débil
pero me gusta, por que descanso
esta pena letal que mi alma esconde
se afrenta a mi dolor ante el fracaso
De tantas ilusiones que forme
como volcanes se derrumban en mi vida
de tantas esperanzas que forjé
solo quedan huracanes en mi noche herida
Se acabo mi vida y no aprendí a vivir
se acabaron mis sueños y ni siquiera aprendí a soñar
dicen que los poetas aprenden a sufrir
y solamente yo aprendí a llorar
En las tinieblas de mi existencia vana
se va ocultando ya la luz del día
la muerte horrible, cadavérica y escuálida
a cada paso asecha mi agonizante vida.
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