A la orilla del mar, una mujer...
de cabello negro y piel morena,
tan morena como la arena...
paciente esperaba el regreso
de lo que ella pensaba
era su alma gemela...
el sol iluminaba su cara
y sus lagrimas florecían
sus pupilas se aguaban al compás de las olas del mar
vislumbraba a lo lejos un barco
viejo, desgastado y embrujado
decía la leyenda que vivían muchas brujas alli
y tenían secuestrado un hombre
era su hombre...
el que tanto amaba y tanto espero toda su vida
Lo habían capturado porque estaban enamoradas
y todas se luchaban
por tener su corazón
brebajes, pociones, oraciones del mal
perturbaban al hombre
que dormitaba por años en esta embarcación
estaba resignado a perder la razón
Enloquecido por tanta maldad
intento luchar incansablemente
por que las brujas no controlaran su mente
su cuerpo lastimado, herido y ensangrentado
ya no podía mas...
A la orilla de aquella solitaria isla, Luna no paraba de llorar
cansada se fue a su choza
locura irremediable era tal cosa
que perdía las esperanzas
de su amado recuperar.
Con los años comprendió, que el jamas volvería
su mirada vacía
la hacia dulce y amarga
sentía una pesada carga.
nunca supo si lo que amaba
era un hombre
o su soledad disfrazada de ilusiones...
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